El ejército ucraniano acusa a las fuerzas rusas de utilizar a civiles, incluyendo mujeres y un niño, como escudos humanos cerca de la ciudad de Kupiansk, en la región de Járkov. Según el Cuerpo 13 “Khartia”, imágenes capturadas por un dron de reconocimiento muestran que hubo víctimas como resultado del ataque. Kiev afirma que el fuego provino de la margen este del río Oskil, donde están posicionadas las tropas rusas, y que presentará evidencia para una investigación sobre posibles crímenes de guerra. Las fuerzas ucranianas sostienen que los soldados rusos abrieron fuego contra los civiles después de usarlos como cobertura. Estas acusaciones, aunque graves, no han podido ser verificadas de forma independiente por Kyiv Independent. La situación en Kupiansk plantea serias preocupaciones sobre la seguridad de los civiles en la zona de conflicto.