Ucrania ha comenzado a operar sus aviones lanzabombas en parejas, escoltados para aumentar su protección. Rusia ha respondido interceptando estos aviones con sus propios pilotos. La llegada de los cazas suecos Gripen, equipados con misiles Meteor de 200 kilómetros de alcance, cambiará el equilibrio de fuerzas. Estos misiles proporcionarán una capacidad de escolta superior, superando el alcance de los aviones rusos. Se espera que los Gripens y los misiles Meteor disuadan futuros intentos de interceptación por parte de Rusia. Esta nueva capacidad defensiva fortalece la estrategia aérea de Ucrania en el conflicto actual. La combinación de aviones y misiles representa una mejora significativa en la protección de los activos aéreos ucranianos.
