Ucrania ha incrementado significativamente su capacidad de ataque en las últimas seis meses gracias a la implementación de nuevos drones en el frente de batalla. Estos drones, con un alcance y precisión antes reservados a misiles guiados de alto costo, han sorprendido a las defensas rusas. Su despliegue representa un cambio importante en la dinámica del conflicto, que se inició con la invasión a gran escala de Rusia hace más de cuatro años. Los drones se han convertido en un componente esencial de las operaciones militares ucranianas. La nueva tecnología permite a Ucrania atacar objetivos situados en profundidad detrás de las líneas del frente. Este desarrollo sugiere una evolución en la estrategia militar ucraniana, buscando contrarrestar la ofensiva rusa con medios más accesibles y efectivos.