Ataques con drones sobre Moscú el jueves generaron columnas de humo visibles en la capital rusa. Estos incidentes son interpretados como una señal del rápido desarrollo de las capacidades de las fuerzas de drones ucranianas. Expertos señalan que Ucrania ha invertido considerablemente en el fortalecimiento de su programa de drones. Paralelamente, se destaca la aparente incapacidad de Rusia para extraer lecciones de las tácticas ucranianas en este ámbito. Los ataques representan una intensificación de la presión sobre territorio ruso. Este desarrollo sugiere una nueva fase en el conflicto, con un enfoque creciente en la guerra de drones. La situación plantea interrogantes sobre la vulnerabilidad de la infraestructura rusa ante este tipo de ataques.
