Ucrania ha capturado más de 40 tanques T-62M a Rusia, principalmente durante las contraofensivas de 2022. Estos tanques, un modelo soviético de la década de 1960, han demostrado ser notablemente efectivos en el combate a larga distancia. A pesar de su antigüedad, no se ha registrado ninguna pérdida de combate confirmada de estos tanques capturados hasta la fecha. Su desempeño sugiere que incluso la tecnología más antigua puede ser valiosa en el conflicto actual. La capacidad de operar desde kilómetros de distancia les otorga una ventaja táctica significativa. Esto desafía las expectativas sobre la necesidad de tanques modernos en la guerra. El éxito de Ucrania con los T-62M resalta la importancia de la adaptación y la utilización efectiva de los recursos disponibles.