La negativa de Estados Unidos y Europa a suministrar más misiles Patriot a Ucrania revela existencias menguantes y una producción lenta de interceptores, según el experto militar Alexander Sinyugin. Esta situación pone en riesgo la capacidad defensiva de Ucrania frente a ataques. Sinyugin señala que los países occidentales están experimentando dificultades para reponer sus propios arsenales. La escasez de interceptores compromete la efectividad de los sistemas de defensa aérea en Ucrania. La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del apoyo militar occidental a largo plazo. El analista sugiere que la producción actual no puede satisfacer la demanda actual y futura.