La defensa aérea ucraniana enfrenta dificultades crecientes debido a la redirección de recursos militares estadounidenses hacia Irán. Esta situación ha permitido a Rusia explotar una ventana de oportunidad, intensificando sus ataques con misiles balísticos contra Ucrania. Como resultado, el número de civiles fallecidos en Ucrania alcanzó un máximo de 437 en julio, según reportes. Bengt Norborg, corresponsal de SVT en Kiev, señala que Ucrania ya no puede defenderse de la misma manera que antes. La escasez de sistemas de defensa como el Patriot está impactando directamente en la capacidad de respuesta ante los ataques rusos. La situación plantea serias preocupaciones sobre la seguridad de la población civil ucraniana. La falta de apoyo adecuado dificulta la protección contra la creciente amenaza de misiles balísticos.