El jefe militar ucraniano advierte que Rusia planea una nueva ofensiva para capturar Kiev, esta vez atacando desde territorio bielorruso. Esta amenaza surge en un momento crítico del conflicto, añadiendo incertidumbre a la situación. Sin embargo, el analista militar Jörgen Elfving expresa escepticismo sobre la participación activa de Bielorrusia. Elfving sugiere que el presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, preferiría evitar involucrarse directamente en la guerra. La preocupación ucraniana se basa en indicios de preparación militar rusa en Bielorrusia, aunque la viabilidad del plan es debatida. Este posible nuevo frente podría complicar aún más la defensa de la capital ucraniana y prolongar el conflicto.