Los ataques rusos durante la noche en Kiev han dejado un saldo trágico de al menos 16 muertos y más de 40 heridos, según las autoridades ucranianas. Cerca de 40.000 personas buscaron refugio en el metro de la capital para protegerse de los bombardeos. Los servicios de emergencia reportan graves daños en aproximadamente 20 edificios residenciales, así como en una escuela, un hospital infantil y una guardería. Estos ataques representan una escalada en el conflicto y un grave impacto en la población civil. La situación humanitaria en Kiev es crítica, con un gran número de personas desplazadas y necesitadas de asistencia. La ciudad enfrenta una noche de incertidumbre y temor ante la posibilidad de nuevos ataques. La comunidad internacional ha condenado enérgicamente estas acciones.