La ONU reportó que mayo fue el mes más mortífero desde el inicio de la guerra en Ucrania, en febrero de 2022, en términos de bajas civiles causadas por drones de corto alcance. Los datos revelan un incremento significativo en el número de civiles muertos y heridos a causa de estos dispositivos. Este aumento coincide con una intensificación en el uso de drones por ambas partes del conflicto. La ONU no especificó el número exacto de víctimas, pero enfatizó la preocupante tendencia al alza. La organización insta a una mayor protección de los civiles y al cumplimiento del derecho internacional humanitario. El informe subraya la necesidad de investigar estos incidentes y responsabilizar a los perpetradores.