Funcionarios instalados por Moscú reportaron un ataque por parte de las fuerzas ucranianas contra campamentos de verano en la región de Zaporizhzhia, controlada parcialmente por Rusia, durante la noche. El ataque resultó en la muerte de 11 personas y causó heridas a 14 más. Las autoridades rusas responsabilizan a Ucrania por el incidente, describiéndolo como un acto de agresión contra civiles. Aunque la información proviene de fuentes prorrusas, el ataque representa una escalada en la violencia en la región. Zaporizhzhia ha sido escenario de intensos combates desde el inicio de la invasión rusa. La información independiente sobre el incidente es limitada y no ha sido verificada de forma independiente por otros medios. El incidente ocurre en un contexto de contraofensiva ucraniana en la zona.