El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró este jueves que los recientes ataques con drones en territorio ruso son una respuesta a un ataque que dañó un monasterio histórico en Kiev. Zelenski afirmó que estos ataques son una forma de retribución y advirtió que Moscú enfrentará consecuencias más graves si Rusia continúa con sus ofensivas. El mandatario ucraniano utilizó una retórica contundente al asegurar que “Moscú arderá” en caso de que los ataques persistan. Estos comentarios se producen en un contexto de escalada de tensiones entre ambos países, tras el bombardeo del monasterio de la Cueva, considerado un sitio de patrimonio cultural de gran valor. Ucrania ha acusado a Rusia de atacar deliberadamente sitios religiosos y culturales. El Kremlin aún no ha respondido directamente a las declaraciones de Zelenski, pero ha condenado los ataques ucranianos en su territorio.