Según declaraciones de Kyiv, Ucrania está dispuesta a negociar sobre temas energéticos, seguridad alimentaria y ceses al fuego completos, pero insiste en que Moscú debe ser presionado para que participe. Ucrania ha identificado herramientas clave para ejercer esta presión, incluyendo la congelación de activos rusos, la imposición de embargos y la aplicación de prohibiciones de entrada. La postura de Kyiv implica que no aceptará acuerdos que no estén respaldados por una presión significativa sobre el Kremlin. Esta solicitud se dirige directamente a la Unión Europea, buscando su apoyo para implementar estas medidas restrictivas. El gobierno ucraniano considera que estas acciones son necesarias para forzar a Moscú a comprometerse en las negociaciones de manera seria. El objetivo final es lograr una resolución duradera del conflicto, pero se enfatiza que esto requiere una respuesta contundente por parte de la UE.