Kiev sufrió un ataque con misiles rusos durante la noche, activando alertas aéreas en casi todo el territorio ucraniano. Simultáneamente, Moscú reportó impactos de drones en una refinería de petróleo y un centro comercial en las afueras de la ciudad. Las autoridades locales de Kiev confirmaron el bombardeo, mientras que el alcalde de Moscú reconoció los daños a la infraestructura. Los incidentes marcan una escalada en los ataques recíprocos entre ambos países. No se han reportado, hasta el momento, detalles sobre víctimas en ninguna de las dos ciudades. La situación evidencia la persistencia de la tensión y los combates en el conflicto en curso. Ambos bandos confirman haber registrado impactos en territorio enemigo.
