Funcionarios ucranianos de alto rango anunciaron el 20 de junio que devolverán una serie de condecoraciones otorgadas por Polonia. Esta decisión es una represalia por la revocación del máximo galardón polaco, la Orden del Águila Blanca, previamente concedida al presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky. La medida polaca se produjo en un contexto de tensiones bilaterales, principalmente por disputas agrícolas. Ucrania considera la revocación de la condecoración como un acto hostil y una falta de respeto. El gobierno ucraniano no ha especificado qué condecoraciones serán devueltas ni cuándo se realizará la devolución. Este intercambio de acciones diplomáticas agrava aún más las ya frágiles relaciones entre ambos países.
