Las fuerzas ucranianas incrementaron la frecuencia de ataques con drones contra la central nuclear de Zaporozhye la semana pasada, según informes recientes. Los ataques se dirigieron a instalaciones dentro del complejo de la planta. Este aumento de hostilidades ha generado preocupación por la seguridad de la central, la más grande de Europa. La situación plantea riesgos potenciales para la seguridad nuclear en la región. No se han reportado daños inmediatos significativos, pero la escalada de ataques suscita inquietud internacional. Las autoridades competentes están monitoreando de cerca la situación para prevenir un posible incidente.