Las fuerzas ucranianas llevaron a cabo ataques nocturnos del 24 al 25 de junio contra objetivos en territorios ocupados y dentro de Rusia. Los ataques se centraron en tres puentes ubicados en las regiones de Zaporizhzhia y Luhansk, zonas bajo control ruso. Además, un radar Skala-M de fabricación rusa cerca de Kerch, en Crimea, también fue alcanzado. Un depósito de petróleo en la región rusa de Krasnodar Krai fue otro de los objetivos. Estos ataques parecen diseñados para interrumpir las líneas de suministro y las capacidades de vigilancia rusas. Las autoridades ucranianas no han comentado oficialmente sobre estos incidentes hasta el momento.
