El ministro de Defensa de Ucrania ha declarado que los ataques exitosos contra sistemas balísticos rusos han obligado a Moscú a replantear sus planes de bombardeo. Desde septiembre, ocho sistemas balísticos rusos han sido alcanzados, tres de ellos destruidos. Esta táctica se implementa debido a la escasez de interceptores en Ucrania, lo que lleva a un enfoque en destruir los lanzadores en lugar de intentar interceptar los misiles. El ministro está instando a sus socios a proporcionar misiles antibalísticos en grandes cantidades, en lugar de entregas puntuales. Ucrania busca una solución sostenible para contrarrestar la amenaza de los misiles balísticos rusos. Esta nueva estrategia busca disminuir la capacidad ofensiva de Rusia y proteger la infraestructura crítica ucraniana.