Ucrania ha intensificado sus ataques contra los centros de distribución de Wildberries, el principal minorista en línea de Rusia, comparable a Amazon. Estos ataques no solo buscan perturbar la infraestructura logística rusa, sino que también están generando consecuencias directas para los ciudadanos que dependen de Wildberries para su sustento. Al afectar las bodegas de la empresa, se ha interrumpido el flujo de bienes y se ha puesto en riesgo el empleo de muchas personas. Los ataques demuestran una estrategia ucraniana de golpear la economía rusa en puntos clave, impactando directamente a la población. Este tipo de acciones provocan que los ciudadanos sientan la guerra más cerca, evidenciando las repercusiones del conflicto más allá de los frentes de batalla. La situación plantea interrogantes sobre los límites de la guerra moderna y el impacto en la población civil.