Ucrania llevó a cabo un ataque masivo con drones contra territorio ruso, impactando una refinería petrolera en Moscú por segunda ocasión en una semana. El ataque, uno de los más amplios desde el inicio de la invasión rusa en 2022, también interrumpió las operaciones de vuelos comerciales en los aeropuertos de la capital rusa. Funcionarios rusos confirmaron los hechos, sin detallar la magnitud de los daños en la refinería. Este nuevo incidente intensifica la presión sobre la infraestructura energética rusa. Kiev no ha reclamado directamente la autoría del ataque, pero las acciones sugieren una escalada en su estrategia defensiva. El incidente ocurre en un contexto de continuos enfrentamientos y tensiones entre ambos países.
