Ucrania ha atacado una fábrica que produce un componente esencial para la fabricación de drones rusos, según confirmación del presidente Volodymyr Zelenskyy. Este ataque busca degradar la capacidad de los drones rusos para operar con precisión, dejándolos prácticamente “ciegos”. La ubicación exacta de la fábrica no ha sido revelada, pero se considera que su destrucción impacta significativamente en la producción de estos sistemas de armamento. Funcionarios ucranianos afirman que la fábrica era crucial para la orientación y navegación de los drones utilizados por Rusia en el conflicto. El ataque representa un esfuerzo estratégico para contrarrestar la ofensiva rusa y proteger la infraestructura crítica ucraniana. Se espera que la interrupción en el suministro de este componente afecte la efectividad de los drones en futuras operaciones.