Las fuerzas militares de Ucrania han llevado a cabo una serie de ataques estratégicos dirigidos a Crimea. El objetivo principal fue un puente clave utilizado para el transporte de suministros hacia la península. Además, las operaciones se centraron en la destrucción de sistemas de defensa aérea en diversas ubicaciones. También fueron blanco de los ataques varios puestos de mando de drones no tripulados. Estas acciones buscan desarticular la red logística en la retaguardia enemiga. El golpe coordinado impactó específicamente en el área del estrecho de Henichesk. Con estas maniobras, Ucrania pretende restringir la capacidad de abastecimiento militar en la región.