Las fuerzas ucranianas intensificaron sus ataques sobre Crimea, enfocándose en puentes estratégicos que conectan la península con el territorio ocupado en el sureste de Ucrania. En la última semana, cuatro puentes fueron objeto de bombardeos, incluyendo un ataque que habría destruido una columna de vehículos militares rusos cerca de Armiansk. Las autoridades prorrusas en la región confirmaron los ataques y evalúan los daños. Analistas militares consideran que estas acciones revelan vulnerabilidades en la logística rusa y demuestran el avance de Ucrania en ataques a mediano y largo alcance. Desde el inicio de la guerra, Ucrania ha buscado aislar Crimea de Rusia, apuntando a sus conexiones vitales, incluyendo el puente de Kerch, un proyecto emblemático para el presidente Putin. Estos ataques buscan debilitar la capacidad de Rusia de mantener el control sobre la península anexada en 2014.