Las fuerzas armadas ucranianas llevaron a cabo ataques nocturnos el 19 y 20 de junio, impactando una infraestructura crítica en Crimea. El objetivo principal fue un puente situado en la ciudad de Henichesk, de importancia estratégica para la conexión de la península con el territorio ucraniano. Además, los ataques alcanzaron un sistema de defensa aérea Pantsir-S en la región de Zaporizhzhia. También se destruyeron estaciones terrestres de control de drones rusos. Ucrania no ha declarado oficialmente la extensión de los daños, pero el ataque representa una escalada en las operaciones militares en la región. Rusia aún no ha emitido una declaración oficial sobre el incidente. Estos ataques se producen en un contexto de intensos combates en el frente oriental de Ucrania.
