Las fuerzas de defensa ucranianas llevaron a cabo un ataque contra instalaciones militares rusas en Crimea ocupada temporalmente el 12 de agosto. El ataque se centró en el aeródromo de Saky, dañando significativamente la torre de control. Este incidente representa una escalada en el conflicto, ya que Crimea ha sido relativamente segura para Rusia desde el inicio de la invasión. Ucrania no ha reclamado directamente la responsabilidad, pero fuentes confirman el impacto del ataque. El aeródromo de Saky ha sido un punto estratégico clave para las operaciones militares rusas en la región. Las autoridades rusas aún no han emitido una declaración completa sobre la magnitud de los daños y posibles bajas. Este ataque subraya la capacidad de Ucrania para alcanzar objetivos en territorio ocupado.