Durante la noche, drones ucranianos atacaron con éxito un sistema de misiles antiaéreos S-400 ruso ubicado en la costa del Mar Negro. El sistema, posicionado a la vista cerca de una ciudad turística rusa, ardió durante horas después del ataque. Esta operación demuestra la capacidad de Ucrania para alcanzar objetivos militares rusos en territorio ocupado y áreas vulnerables. El ataque al S-400, un sistema de defensa aérea avanzado, representa un golpe significativo para las capacidades rusas en la región. La ubicación del sistema, en un área poco protegida, facilitó el ataque ucraniano. Este incidente subraya la creciente eficacia de las operaciones con drones de Ucrania en el conflicto.