Las fuerzas ucranianas atacaron un convoy ruso compuesto por aproximadamente 50 camiones cerca de Armiansk, en Crimea. El convoy transportaba combustible y municiones destinadas a las tropas rusas. El ataque resultó en la destrucción de varios vehículos del convoy. Las autoridades ucranianas confirmaron la operación, sin detallar el método utilizado. Rusia aún no ha emitido una declaración oficial sobre el incidente. Este ataque representa una escalada en los enfrentamientos en la región y un golpe logístico para las fuerzas rusas en Crimea. La zona de Armiansk es estratégica debido a su proximidad a la frontera con el territorio controlado por Ucrania.