Ucrania llevó a cabo ataques contra un centro de comunicaciones satelital y plantas de producción de armas en territorio ruso el 22 de diciembre. Como consecuencia, las operaciones en cuatro aeropuertos de Moscú fueron temporalmente suspendidas, afectando a miles de pasajeros. Las autoridades rusas atribuyen la interrupción del tráfico aéreo a interferencias en los sistemas de navegación. Ucrania no ha confirmado oficialmente el alcance de sus ataques, pero fuentes indican que se utilizaron drones. El incidente se produce en un contexto de intensificación de los ataques ucranianos en suelo ruso. Las autoridades rusas denuncian que estos ataques representan una escalada del conflicto.