Las fuerzas de defensa ucranianas llevaron a cabo ataques contra un terminal de exportación en la región de Rostov, Rusia, durante la noche del 26 al 27 de julio, según confirmó el presidente Volodímir Zelenski. Los ataques también se extendieron a instalaciones petroleras en las regiones de Yaroslavl y Udmurtia, utilizando armamento de largo alcance. Estas acciones marcan una intensificación de los ataques ucranianos en territorio ruso, apuntando a la infraestructura crítica. El objetivo de estos ataques parece ser la interrupción de la capacidad de exportación y refinación de Rusia. Moscú aún no ha comentado oficialmente sobre la magnitud de los daños. Estos recientes golpes se producen en un contexto de continuos combates en el frente oriental de Ucrania. Se espera que estas operaciones continúen mientras Ucrania busca debilitar la capacidad bélica de Rusia.