Las fuerzas ucranianas llevaron a cabo ataques nocturnos contra instalaciones militares rusas, incluyendo el centro espacial y de misiles de Roscosmos en la región de Samara y una base aérea en Nizhny Novgorod. El presidente ucraniano Volodimir Zelenski confirmó la operación, detallando que se trató de un ataque profundo dentro del territorio ruso. Estas acciones demuestran la creciente capacidad de Ucrania para alcanzar objetivos estratégicos a larga distancia. Los ataques ocurrieron durante la noche del viernes al sábado, generando explosiones en las áreas objetivo. Aunque no se especificó el armamento empleado, Zelenski reveló detalles sobre la arma utilizada en el ataque mayor. Los incidentes representan una escalada en el conflicto y una audaz demostración de la resistencia ucraniana.