Drones ucranianos impactaron diversas regiones rusas durante la celebración del Día de Rusia, activando las defensas aéreas y provocando daños materiales y víctimas. Los ataques se produjeron en varias áreas del país, marcando una intensificación de las operaciones. Paralelamente, Moscú informó haber llevado a cabo una semana de ataques contra objetivos militares en Ucrania. Este intercambio de ofensivas subraya la persistencia del conflicto entre ambos países. Las autoridades rusas no han revelado la magnitud exacta de los daños ni el número de heridos. La escalada de hostilidades se produce en un contexto de prolongadas tensiones y sin perspectivas inmediatas de negociación.