Ataques con drones alcanzaron una importante refinería en Moscú durante la noche del 17 al 18 de junio. El alcalde Serguéi Sobianin confirmó los daños, aunque no especificó su magnitud. El ejército ucraniano no ha asumido la responsabilidad del ataque, manteniendo una postura de silencio. Análisis de imágenes disponibles públicamente sugieren que se trató de un ataque a gran escala contra la capital rusa. La refinería afectada es un centro clave para el suministro de combustible en la región de Moscú. Las autoridades rusas están evaluando los daños y trabajando para mitigar las consecuencias. Este incidente marca una escalada en los ataques dentro del territorio ruso.