Ataques atribuidos a Ucrania han provocado la interrupción de operaciones en varios aeropuertos de Moscú. Estos ataques, el segundo contra una refinería de petróleo en la capital rusa en una semana, fueron confirmados por el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. Zelenski justificó las acciones como una respuesta a los continuos ataques rusos contra ciudades ucranianas y como un intento de debilitar la capacidad bélica de Rusia. Las autoridades moscovitas no han confirmado oficialmente el alcance de las interrupciones aéreas, pero reportes indican retrasos y cancelaciones de vuelos. El ataque a la refinería busca impactar la producción de combustible utilizado por las fuerzas armadas rusas. Este incidente intensifica la escalada de ataques recíprocos entre ambos países en el contexto del conflicto en Ucrania.
