Moscú sufrió un ataque masivo con drones ucranianos, considerado el más grande desde el inicio de la guerra en Ucrania hace cuatro años. Explosiones impactaron infraestructuras clave, incluyendo refinerías de petróleo y un centro comercial, generando densas columnas de humo sobre la capital rusa. Ucrania ha intensificado sus ataques en territorio ruso, buscando trasladar los efectos del conflicto directamente a la población civil y dañar la economía, especialmente el sector energético. El gobierno ruso afirma haber interceptado más de 550 drones, pero el ataque evidencia una vulnerabilidad en las defensas del país. El presidente Zelensky ha abogado por llevar la guerra a Rusia, una estrategia que parece estar dando resultados en términos de impacto económico, con dificultades en el suministro de combustible en algunas regiones. Las imágenes del ataque, incluyendo el lanzamiento de una enorme tapa de tanque de petróleo, se han viralizado en redes sociales, utilizadas por Ucrania para resaltar las consecuencias del conflicto.