En las últimas semanas, Ucrania ha atacado tres centros de datos en Rusia, generando consecuencias notables y medibles en la red de bots rusos. Estos bots no se limitan a influir en elecciones o difundir noticias falsas; muchos están diseñados para mantener operativos los motores de búsqueda rusos. El impacto de estos ataques sugiere una capacidad creciente de Ucrania para afectar la infraestructura digital rusa. Aunque la situación sigue en desarrollo, se percibe una disrupción significativa en la actividad de bots, afectando potencialmente la visibilidad y el funcionamiento de recursos en línea dentro de Rusia. Se especula que estos ataques, aunque parecen estratégicos, podrían ser parte de una campaña más amplia para desestabilizar el panorama informativo digital ruso. La efectividad real de estos ataques y su impacto a largo plazo aún están siendo evaluados.