Kiev anunció el miércoles que golpeó dos instalaciones de gas en Siberia Occidental, tras un vuelo de más de 1.864 millas (3.000 km) realizado por sus drones. Este ataque representa la mayor distancia alcanzada por las fuerzas ucranianas desde el inicio del conflicto en 2022. El ejército ucraniano está aprovechando las nuevas capacidades que ofrecen los drones de largo alcance, demostrando un incremento significativo en su poderío militar. Los ataques en Siberia Occidental marcan una escalada en el conflicto y una audaz demostración de la capacidad de Ucrania para proyectar su poder a grandes distancias. Sky News informa que estos acontecimientos ilustran la cambiante dinámica de la guerra. Estos ataques representan un reto significativo para la infraestructura energética rusa. Se espera que Rusia responda a estas acciones.