Ucrania llevó a cabo ataques nocturnos contra objetivos estratégicos en territorio ruso, según declaraciones del presidente Volodímir Zelenski. Los ataques se centraron en instalaciones relacionadas con la industria petrolera. Uno de los objetivos alcanzados se encuentra a 700 kilómetros de la frontera ucraniana, marcando una extensión significativa del alcance de las operaciones militares de Kiev. Zelenski justificó la acción afirmando que la guerra "regresa a su origen". Esta escalada representa una nueva fase en el conflicto, demostrando la capacidad de Ucrania para golpear profundamente dentro de Rusia. Las autoridades rusas aún no han emitido una respuesta oficial detallada sobre los ataques y los daños ocasionados. El incidente podría intensificar aún más las tensiones entre ambos países.