Moscú sufrió el ataque con drones más grande en dos años, según fuentes rusas, mientras simultáneamente intensificaba sus bombardeos sobre territorio ucraniano. Las autoridades rusas afirman haber interceptado 190 drones. Un ataque a una refinería en Moscú provocó un incendio, marcando el segundo incidente similar en una semana. En represalia, Rusia lanzó ataques nocturnos contra Kiev, Poltava y Sumy, resultando en la muerte de una persona. Los incidentes escalan las tensiones en el conflicto en curso. La situación refleja un recrudecimiento de las hostilidades entre ambos países. Las autoridades continúan evaluando los daños y las consecuencias de estos ataques.
