Los tres complejos de refinería de Rosneft en la región de Samara, Rusia, han sido afectados por ataques ucranianos. La refinería de Kuibyshev, una de las principales instalaciones, sufrió daños en sus dos unidades primarias el 10 de junio, deteniendo sus operaciones. Esto se suma a la paralización o reducción de la capacidad de las otras dos refinerías del grupo en la misma región. Los ataques impactan significativamente la capacidad de procesamiento de petróleo de Rosneft en Samara. No se han detallado la magnitud exacta de los daños ni el tiempo estimado para la restauración de las operaciones. Este incidente representa una escalada en los ataques a infraestructura energética rusa. La situación podría tener implicaciones en el suministro de combustible en la región y a nivel nacional.