Tras recientes ataques ucranianos, la venta de combustible en Crimea ha sido suspendida desde el domingo 21 de junio. Los ataques se dirigieron a instalaciones logísticas militares, la industria petrolera y sistemas de defensa aérea rusos en la península. La medida afecta tanto a particulares como a empresas, generando preocupación por el suministro. Las autoridades no han especificado cuándo se reanudarán las ventas. Crimea fue anexada por Rusia en 2014, un acto no reconocido internacionalmente por la mayoría de los países. Los ataques ucranianos buscan debilitar la capacidad militar rusa en la región. La situación podría agravarse si persisten los ataques y la interrupción del suministro de combustible.
