Ucrania llevó a cabo una nueva serie de ataques nocturnos en territorio de Crimea, enfocándose en instalaciones energéticas y el puente de Crimea. Estos ataques marcan el segundo día consecutivo de ofensivas significativas en la península. El objetivo de Kiev se extendió también a otras áreas ocupadas por Rusia. Las autoridades ucranianas no han reclamado directamente la responsabilidad de los ataques, pero fuentes indican que se utilizaron drones. Los ataques buscan debilitar la capacidad logística y energética de Rusia en la región. La situación en Crimea se mantiene tensa y en constante evolución.