Ucrania reivindicó ataques nocturnos contra territorio ruso, incluyendo un depósito de petróleo en Kerch, Crimea ocupada, y un centro logístico en la región de Krasnodar. Las autoridades rusas informaron de al menos cinco fallecidos: cuatro en Kerch y uno en Krasnodar, según fuentes locales y el gobernador impuesto por Rusia. Los ataques, confirmados por el presidente Zelenskyj a través de Telegram, representan una escalada en las operaciones ucranianas dentro de Rusia. El depósito de Kerch es crucial para el suministro de combustible en la península de Crimea. Las autoridades rusas aún no han ofrecido una evaluación completa de los daños. Estos incidentes ocurren en un contexto de intensos combates en el frente oriental de Ucrania.