Tras los ataques rusos a la Lavra de Kiev, Ucrania respondió con ataques de drones en Moscú, dañando refinerías en la capital rusa. Paralelamente, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, participó en la cumbre del G7 en Francia buscando apoyo diplomático. Su presencia personal en las negociaciones se considera significativa. Mientras las fuerzas ucranianas continúan combatiendo, Zelenski busca fortalecer la cooperación internacional. Los ataques en Moscú representan una escalada en la respuesta ucraniana a la ofensiva rusa. La cumbre del G7 se centra en la situación en Ucrania y las posibles vías para su apoyo.