El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania ha denunciado que Rusia ha reclutado a un mínimo de 2,982 ciudadanos de 37 países africanos para integrarlos en sus fuerzas armadas. Según las autoridades ucranianas, esta práctica representa una grave preocupación y un intento de Rusia de compensar las bajas sufridas en el conflicto. De los africanos reclutados, se ha confirmado la muerte de 486 individuos. Ucrania afirma tener pruebas de este reclutamiento, que se estaría llevando a cabo a través de diversas tácticas, incluyendo promesas de empleo y ciudadanía rusa. La información ha generado alarma internacional sobre la explotación de personas vulnerables y el uso de mercenarios en la guerra. El gobierno ucraniano ha instado a la comunidad internacional a investigar estas acusaciones y a tomar medidas para detener este reclutamiento.