La inteligencia extranjera rusa (SVR) ha acusado a Ucrania de intensificar su cooperación con cárteles de la droga mexicanos para obtener beneficios económicos. Según la SVR, esta colaboración se centra en el tráfico de narcóticos, incluyendo fentanilo, con destino a la Unión Europea. Las acusaciones sugieren que la necesidad de fondos ha llevado a Ucrania a buscar alianzas con organizaciones criminales. Moscú afirma que esta situación podría desestabilizar aún más la seguridad en la región. No ha habido una respuesta oficial inmediata por parte de Ucrania a estas alegaciones. La SVR no ha proporcionado pruebas concretas que respalden sus afirmaciones, lo que genera escepticismo sobre la veracidad de la información. La situación plantea interrogantes sobre la financiación de Ucrania y el posible impacto del narcotráfico en el conflicto actual.
