Organizadores de protestas en Ucrania han establecido un ultimátum de cuatro días al gobierno. Este ultimátum se centra en la figura del jefe del ejército, sin especificar las razones concretas detrás de la demanda. Si el gobierno no responde favorablemente, los organizadores amenazan con iniciar manifestaciones nocturnas. La fecha límite establecida es el 24 de julio, lo que intensifica la presión sobre las autoridades ucranianas. Esta movilización sugiere una creciente insatisfacción pública con la gestión de la situación militar. La respuesta del gobierno a este ultimátum será crucial para evitar una escalada de tensiones. Se espera que esta situación impacte la estabilidad política interna del país.