Ucrania está vigilando de cerca la situación en su frontera con Bielorrusia, ante la posibilidad de una escalada de tensiones. Según fuentes oficiales en Kyiv, una amenaza real por parte de Rusia requeriría el despliegue de al menos 70.000 soldados en territorio bielorruso. Actualmente, no se ha detectado un movimiento de tropas de esa magnitud. Las autoridades ucranianas enfatizan que están siguiendo de cerca cualquier cambio en la situación y preparándose para posibles escenarios. La evaluación se basa en el análisis de la capacidad militar necesaria para representar una amenaza significativa para la seguridad de Ucrania. Kyiv considera que, sin un número considerable de efectivos rusos, cualquier acción desde Bielorrusia sería limitada en su impacto. La situación se mantiene bajo constante observación y análisis.