En el primer aniversario de la invasión rusa, el presidente Zelenskyy lanzó un mensaje contundente a Moscú, afirmando que Rusia ha perdido territorio, capacidad de refinería y su flota naval como consecuencia de sus acciones. El mandatario ucraniano señaló que el país que buscaba eliminar a Ucrania del mapa, se ha autoexcluido de la agenda global futura. Zelenskyy implícitamente alude a los ataques ucranianos contra infraestructura clave rusa y a la creciente presión internacional sobre el Kremlin. El mensaje subraya la resistencia ucraniana y su determinación de defender su soberanía. Además, enfatiza el costo estratégico que Rusia ha asumido al iniciar el conflicto. La declaración refleja una Ucrania que, a pesar de las dificultades, se presenta como un actor resiliente y con capacidad de respuesta.