Las fuerzas ucranianas lanzaron un ataque coordinado y a gran escala con drones de mediano alcance contra la península de Crimea, territorio actualmente bajo control ruso. El ataque simultáneo se dirigió a más de 60 ubicaciones diferentes en la región. Imágenes muestran columnas de humo elevándose sobre Crimea, indicando el impacto de los ataques. Las autoridades rusas aún no han emitido un comunicado oficial detallado sobre los daños o posibles víctimas. Este ataque representa una escalada en el conflicto, demostrando la capacidad de Ucrania para alcanzar objetivos en territorio ocupado. Se espera que Rusia responda a estas acciones, aumentando la tensión en la región.