Ucrania informó el 24 de junio sobre la ejecución de ataques contra un complejo industrial situado en la región de Orenburg, Rusia. Las operaciones se centraron en instalaciones estratégicas de procesamiento de gas. Asimismo, el ataque afectó a la única planta de producción de helio del territorio ruso. Estas acciones forman parte de una estrategia de ataques preventivos mediante el uso de drones. El objetivo principal es desestabilizar la capacidad energética y productiva del adversario. La operación subraya la escalada de tensiones y la ofensiva ucraniana en zonas industriales rusas. El gobierno de Ucrania confirmó la neutralización de estos puntos críticos para la economía rusa.